Durante el juego y la actividad diaria, es muy común que los niños sufran caídas y golpes, especialmente en los dientes anteriores. Estas situaciones suelen generar mucha angustia en padres y cuidadores, pero saber cómo actuar puede marcar una gran diferencia en el pronóstico del diente afectado.
A continuación, te compartimos una guía clara sobre qué hacer frente a un golpe dental en niños.
Primer paso: evaluar al niño antes que los dientes
Antes de enfocarse en la boca, es fundamental descartar lesiones más graves:
- Mareos, vómitos o desorientación
- Golpes en la cabeza
- Pérdida de conciencia
Si existe cualquiera de estos signos, se debe acudir de inmediato a un servicio de urgencia médica.
Una vez descartado compromiso general, podemos evaluar la zona oral.
Sangrado en la boca: mantener la calma es clave
La boca es una zona muy irrigada, por lo que es normal que sangre bastante, lo que puede asustar. Mantener la calma ayuda a tranquilizar al niño y a manejar mejor la situación.
Qué hacer:
- Lavar suavemente la zona con agua o, idealmente, suero fisiológico.
- Limpiar para poder observar qué ocurrió realmente.
Escenarios frecuentes tras un golpe dental
1 El diente no está (avulsión dental)
En dientes de leche (primarios):
- NO se reimplantan bajo ninguna circunstancia.
- Se puede recuperar el diente, pero no volver a introducirlo en la boca.
- Lavar el diente bajo un chorro de agua durante 10 segundos, sin frotar.
- Elegir una de estas opciones:
Reinsertar el diente suavemente en su lugar.
- Colocarlo en un vaso con leche, suero o saliva.
- Guardarlo dentro de la boca, entre la mejilla y los molares.
- Acudir de inmediato a atención odontológica especializada, idealmente antes de 2 horas.
2 El diente está quebrado
Las fracturas pueden ser:
- Leves, sin compromiso del nervio.
- Profundas, con afectación pulpar.
En niños pequeños suele ser difícil volver a adherir el fragmento, pero si decides conservarlo, mantenlo en leche, suero o saliva y acude al odontopediatra lo antes posible.
3 El diente no está fracturado, pero sangra la encía
Puede existir un trauma del tejido blando o del ligamento del diente.
- Limpia la zona.
- Controla el sangrado.
- Observa posibles cambios en los días siguientes.
¿Siempre hay que ir al odontopediatra?
Sí. Todas las caídas son diferentes, y sus consecuencias no siempre son visibles de inmediato. Por eso, en todos los casos se recomienda una evaluación por un odontopediatra, quien podrá:
- Realizar un examen clínico completo.
- Tomar radiografías si es necesario.
- Indicar el seguimiento y tratamiento adecuado.
En caídas severas, primero se debe acudir a urgencia médica y luego seguir la derivación al especialista dental.
Importancia del seguimiento en dientes de leche
Los tratamientos en dientes primarios buscan:
- Disminuir el dolor.
- Prevenir infecciones.
- Proteger el germen del diente permanente, que puede verse afectado por el trauma.
Si tras una caída observas:
- Cambio de color del diente.
- Dolor persistente.
- Aparición de una “espinilla” en la encía.
Son señales de posible infección o pérdida de vitalidad, y se debe consultar de inmediato.
Conclusión
Los traumatismos dentales infantiles son frecuentes, pero una atención oportuna y adecuada puede prevenir complicaciones a largo plazo, especialmente en el desarrollo de los dientes permanentes. Saber cómo actuar en el momento del accidente y acudir tempranamente al odontopediatra es clave para cuidar la salud bucal de los niños.
Contar con una odontopediatra de confianza, que pueda orientar y acompañar en estas situaciones, brinda tranquilidad a las familias y mejores resultados clínicos.
En Club Ratón Pérez, estamos disponibles para ayudarte y orientarte ante urgencias dentales infantiles, con la mejor disposición y compromiso en el cuidado de las sonrisas de los más pequeños.



