Las lesiones de caries en los dientes son una de las principales causas de dolor y pérdida prematura dentaria en la infancia. Por este motivo, es fundamental cuidar y mantener una buena salud bucal desde los primeros años de vida, evitando así problemas futuros a medida que los niños crecen.
Una correcta higiene oral es la base de la prevención. Si bien el cepillado es esencial, no es suficiente por sí solo. Para lograr una limpieza completa de todas las superficies dentales, es necesario complementar el cepillado con el uso de seda dental.
¿Por qué es tan importante la seda dental?
El cepillo de dientes no logra alcanzar adecuadamente las zonas de contacto entre un diente y otro. En estas áreas se acumula placa bacteriana, la cual puede provocar:
- Aparición de caries interproximales.
- Inflamación y sangrado de encías.
- Problemas de salud gingival a largo plazo.
La seda dental permite eliminar la placa acumulada entre los dientes, ayudando a mantener dientes sanos y encías saludables.
¿Desde cuándo deben usar seda dental los niños?
Una pregunta muy frecuente entre padres y cuidadores es:
¿Cuándo comenzar a usar seda dental en los niños?
La respuesta es clara:
Desde el momento en que se generan zonas de contacto entre los dientes, es decir, cuando los dientes ya no están separados.
El uso temprano de seda dental:
- Disminuye el acúmulo de placa bacteriana.
- Reduce el riesgo de caries.
- Mejora la salud de la encía que rodea cada diente.

¿Cómo realizar correctamente la higiene interproximal?
La limpieza entre dientes puede realizarse de dos formas:
- Con seda dental tradicional.
- Con aplicadores o porta-seda, especialmente útiles en niños.
Técnica recomendada:
- Sujetar firmemente la seda.
- Rodear cada diente formando una “C”.
- Realizar movimientos suaves hacia adelante y atrás.
- Repetir el procedimiento en todos los dientes.
Este proceso debe ser supervisado o realizado por un adulto, especialmente en niños pequeños.
¿Con qué frecuencia se debe usar seda dental?
La Asociación Dental Americana (ADA) recomienda:
- Limpiar entre los dientes una vez al día, idealmente antes del cepillado nocturno.
Este hábito diario refuerza la prevención de caries y enfermedades gingivales desde edades tempranas.
Conclusión
La seda dental es un complemento fundamental del cepillado y una herramienta clave en la prevención de caries y enfermedades de las encías en niños. Incorporarla de manera temprana, con una técnica adecuada y bajo supervisión adulta, permite formar hábitos saludables que acompañarán a los niños durante toda su vida.
Una buena higiene oral infantil no solo protege los dientes de leche, sino que también sienta las bases para una salud bucal sólida en la adultez.



